LA COLONIA NOVECENTISTA

Entre los años veinte y la Guerra Civil española, Cerdanyola acogió una destacada colonia de artistas en la órbita del novecentismo, posnovecentismo y el art déco, algunos de los cuales estuvieron vinculados a círculos republicanos. Los talleres Lena, que pasaron a ser una de las secciones de la fábrica Uralita, fueron fundados por el moldeador italiano Alberto Lena (Bagni di Lucca, 1887-?). Su hijo Óscar Lena (Barcelona, 1900-?) también trabajó en el taller de reproducciones, además de ser un destacado decorador art déco. Asimismo, también colaboró con los talleres Lena el escultor Josep Viladomat (Manlleu, 1899 – Escaldes Engordany, 1989). Por otro parte, Viladomat fue el maestro del también escultor Francesc Juventeny (Montcada i Reixac, 1906 – Cerdanyola del Vallès, 1990) que continuó la tradición cerdañolense de la escultura de molde.

 

Paralelamente, tuvieron casa y taller en Cerdanyola los pintores Manuel Humbert (Barcelona, 1890 – 1975), Marian Anton Espinal (Terrassa, 1897 - Cunit, 1974), Joan Commeleran (Barcelona, 1902 – 1992), Javier de Winthuysen (Sevilla, 1874 – Barcelona, 1956) o Joan Vila Puig (Sant Quirze, 1890 – Cerdanyola, 1963), los ilustradores y dibujantes Valentí Castanys (Barcelona, 1898 – 1965) i Josep Coll (Barcelona, 1923 – 1984) y, entre otros, el ceramista Francesc Elías (Sabadell, 1892 – Reus, 1991). Durante la Segunda República y la Guerra Civil española también pasaron temporadas en la villa los cartelistas Josep Alumà (Barcelona, 1897 - ?) y Carles Fontserè (Barcelona, 1916 - Girona, 1997). El alcalde republicano Jaume Mimó i Llobet (Cerdanyola 1893 - 1964), maestro y coleccionista, reunió una importante colección de arte de su época y estableció una estrecha relación con los artistas de la colonia.

 

 

Este ámbito reúne óleos de Manuel Humbert, Marian Espinal, y de Joan Vila Puig y esculturas de Josep Viladomat y Francesc Juventeny además de un bajo relieve atribuido a Enric Casanovas (Barcelona, 1882 – 1948), la mayoría fruto de las donaciones de Mercè Boix, las hermanas Espinal o la familia Juventeny. En diversas obras aparece la misma modelo de Cerdanyola que posó para muchos artistas de la colonia. El último espacio está dedicado al art déco y la influencia de la modernidad en las artes aplicadas con muestras de cartelismo, ilustración, mobiliario y fotografía.

 

La exposición finaliza con una selección de fotografías publicitarias del Lápiz Termosán, obra del estudio Compal. Datan de los años treinta y remiten al último uso que tuvo el edificio como laboratorio farmacéutico.